lunes, 2 de septiembre de 2013

AL MEDIODIA MAL, NO PEOR

El lunes 17 volví de pesca. No madrugamos nada, saliendo de Muskiz al mediodía. El resultado final bastante escaso, 5 para dos cañas.
La primera puesta fue una altura donde quise probar un carrete y una caña antigua. El carrete será de finales de los ochenta, es de esos grandes que se utilizaban antes en la pesca a corcho. El resultado no fue muy bueno. La caña doblaba mucho y el carrete literalmente temblaba al levantar mojarras de 500 gr. Tengo que probar alguna otra alternativa, porque creo que en invierno, esta puesta, nos va a dar mojarras grandes. No fue el caso de este lunes, donde solo saque dos de 500 gr. Comentar que teníamos en la puesta, todos los mubles de la zona, pegándose un festín padre.
Visto la poca actividad de la primera puesta, cambiamos de aires y fuimos a un pedregal de poco calado. La puesta estaba increíble, pero las mojarras no andaban dispuestas a picar. Probamos por casi todos los sitios y solo engañamos tres mas
Sobre las cuatro y con un bote de macizo de sobra decidimos dar por terminada la jornada bastante aburridos y contrariados por las pocas captura del día.

viernes, 23 de agosto de 2013

WHATSAPP III


Pescas del sábado 10 de agosto, las 2 primeras de Fonso por Ajo y las otras 2 de Carlos y mi aita por Bizkaia. Las dos con mares bellas.


martes, 20 de agosto de 2013

MAR FUERTE

 Después de la charla de Juan en Muskiz sobre la pesca “a bravo”, me quede con ganas de intentarlo, pero nunca era el día.
 Este martes y de casualidad, se me presento la oportunidad de intentar practicar lo comentado en Muskiz. Digo intentar, porque es muy diferente a como pesco yo y cuesta adaptarse. El resultado no fue muy bueno, cinco terciadas y una sobre los 800 gr. para dos cañas. Decir también, que una muy grande, ( fácil que pasaría del kilo ) me rompió el bajo. También comentar que pese a lo que se suele decir fue lanzando en una zona bella, ( zona roja de la foto ).Tuve varios problemas, uno fue que la fuerza de la corriente me trituraba la gamba y poco me aguantaba en el anzuelo. Yo intentaba tapar hasta la paleta como comentó Juan, pero al de nada aparecía la gamba colgando. Otro fue, que el macizo de sardina no aguantaba mucho en la puesta, y enseguida era sacado para fuera. Mas tarde, intenté probar a pescar fuera, en unas piedras que se intuían, pero las bogas no te dejaban. Otro problema es que el cocho se movía como un “sputnik” y no se mantenía donde yo quería. No sé si el inconveniente era que el corcho era pequeño, o que con tanta mar hay que intentar no arrimar tanto. intenté pescar en la zona azul de la foto, es la zona donde siempre hemos sacado los peces, eso sí con menos mar.
 Después de mis impresiones de la primera vez que intento pescar “a bravo”, cuento un poco la salida.

 A las seis de la mañana me estaba esperando mi aita en la lonja a que saldría de trabajar. Me cambié de ropa y rumbo al pesquero. Como me dijo mi aita que había un poco de golpe, marchamos a una grietas cerca de Cerdigo. Cuando vimos el pesquero desde arriba estaba pasado, y mi aita no quiso ni bajar, pero insistí y al final bajamos.
 Preparo el aparejo y como me sonaba puse todo el plomo abajo y nada cerca del corcho, también pesqué con el 23 (la pita más fina que tengo), recordando la importancia que le dio Juan al grosor de la pita, a diferencia de Nanclares, que no le da mucha importancia.
 Estuve un buen rato macizando, sin tener ninguna picada. Me costó, pero al final metí los mubles. Eso si, estos entraban al macizo nada más echarlo, pero luego salían fuera. Vista esta circunstancia intente pescar un poco más fuera, pero las bogas te comían. Aunque me costaba mantener el corcho, debido a las bogas me puse a pescar más pegado a las rocas ( zona azul de la foto ). Cuando llevaba un rato pescando noto que el cocho no se mueve acorde con la corriente, tiro y la grande del día trabada. Bueno, pensé que igual sí que las metía, pero no fue así y no tuve más picadas en mucho rato.

Aburrido de no tener picadas fui donde andaba mi aita que estaba en una zona más bella. Aquí fue donde sacamos cuatro terciadas, pero como no había mucha actividad en pleamar volví donde el principio. Eso si, no pesqué en la zona azul, sino que tire en la roja, que era donde más bello se quedaba. Nada más tirar, la última terciada y luego una bien grande que tiró para la derecha y me rompió la pita. Estaba complicado. Después de esto ni picada, por lo que decidimos dar por terminada la jornada.