Este miércoles Fidel no podía venir por lo que en un principio íbamos a ir mi aita y yo. A última hora nos llamaron Julen y Tomas unos pescadores de embarcación para venir de pesca. Salimos a las 5:30 de la casa de Tomas, y fuimos para la entrada de la fábrica del flour a ver la mar. La mar estaba fuerte pero no tanto como marcaba windguru.
Como no veíamos la cosa muy clara nos fuimos para la depuradora de Castro a ver la mar por segunda vez. Allí tampoco veíamos la cosa fácil ya que había que buscar un pesquero para los cuatro ya que Julen y Tomas era la primera vez que iban a pescar a corcho. Después de sopesar las escasas posibilidades, nos decantamos por repetir el pesquero de otro día y nos fuimos de vuelta para saltacaballos. Desde arriba no veíamos el panorama muy bien, había golpe pero luego unas belladas excesivas. Aun así bajamos, confiando en que la mar fuese a más.
La bajada como de costumbre larga, pero con el camino mejor que el otro día. Bajamos a la puesta y nos repartimos por la zona, yo como el día anterior me fui para la derecha, donde menos agua había.
Este día los peces estaban mas esquivos que de costumbre y fueron entrando a cuentagotas. Julen y Tomas hicieron su estreno como corcheros y pescaron varias. Todas las mojarras eran terciadas, salvo alguna que otro, entre ellas dos trabucos que rompieron el aparejo una a mi aita y otra a Tomas.
Como no veíamos la cosa muy clara nos fuimos para la depuradora de Castro a ver la mar por segunda vez. Allí tampoco veíamos la cosa fácil ya que había que buscar un pesquero para los cuatro ya que Julen y Tomas era la primera vez que iban a pescar a corcho. Después de sopesar las escasas posibilidades, nos decantamos por repetir el pesquero de otro día y nos fuimos de vuelta para saltacaballos. Desde arriba no veíamos el panorama muy bien, había golpe pero luego unas belladas excesivas. Aun así bajamos, confiando en que la mar fuese a más.
La bajada como de costumbre larga, pero con el camino mejor que el otro día. Bajamos a la puesta y nos repartimos por la zona, yo como el día anterior me fui para la derecha, donde menos agua había.
Este día los peces estaban mas esquivos que de costumbre y fueron entrando a cuentagotas. Julen y Tomas hicieron su estreno como corcheros y pescaron varias. Todas las mojarras eran terciadas, salvo alguna que otro, entre ellas dos trabucos que rompieron el aparejo una a mi aita y otra a Tomas. A eso de la 9:00 almorzamos un poco en las peñas y a quemar los últimos cartuchos que nos quedaba. Esta vez cambiando de aires fui para la izquierda buscando más calao, y a última hora sin apenas macizo saque dos majas y otras dos se escaparon. Para las 10.30 el sol se hizo insoportable y empezamos a recoger. Para las 11:00 iniciamos la subida acompañados con cuatro buitres que no se que esperaban. Esta vez la subida se me hizo durísima por el calor y lo único que pensaba era llegar arriba e ir donde el restaurante Ibarbia a tomar algo. Llegamos arriba fotos de rigor y al bar.









