
Después de pasar la semana santa por Barcelona viendo al Athletic. Tenia ganas de pesca. Las condiciones meteorológicas no eran las adecuadas ya que marcaba mucho viento y lluvia pero así y todo fuimos el miércoles.

La puesta a la que fuimos es un pedregal cómodo aunque debido al verdín estaba muy resbaladizo. Enseguida salio pescado bajo una intensa lluvia, seguida de un fuerte viento que hizo la pesca muy complicada. A media mañana vino mi
aita con un
muble que le había partido la caña. Por lo que no pudo pescar más.

Tuve que moverme bastante ya que salía una o dos por puesto y luego nada, para las 12:00 tenia la espalda reventada de aguantar la caña por lo que decidimos recoger y guardar el macizo que nos quedaba.

En el coche nos pusimos a hacer unas fotos y vino un perro a interesarse por la pesca conseguida. Es una pesca muy
normalita pero visto la racha que llevábamos y como salio el día volvimos contentos para
Muskiz.